Santa Cruz de Tenerife es una capital atlántica luminosa, con un icono arquitectónico de fama mundial, uno de los mejores carnavales del planeta y una playa de arena dorada traída del Sáhara. A quince minutos tiene además una de las ciudades coloniales más bellas de España, La Laguna, Patrimonio de la Humanidad. Con un día bien organizado se ve lo esencial de ambas.

El Auditorio de Tenerife

El Auditorio de Tenerife, obra de Santiago Calatrava inaugurada en 2003, es el símbolo moderno de la ciudad y una de las obras arquitectónicas más fotografiadas de España. Su gran vela de hormigón blanco, curvada sobre sí misma y apuntando al cielo junto al océano, recuerda a una ola a punto de romper o a la Ópera de Sídney.

Está en el frente marítimo, junto al Parque Marítimo César Manrique (con piscinas de agua salada) y el Castillo de San Juan. Verlo al atardecer, cuando el blanco se tiñe de dorado, es el plan estrella de Santa Cruz.

La curiosidad: el cañón que le arrancó el brazo a Nelson

Frente a la costa de Santa Cruz se libró en 1797 una de las derrotas más humillantes de la Marina británica, y su protagonista fue nada menos que Horatio Nelson, el futuro héroe de Trafalgar.

Nelson atacó Santa Cruz con una potente escuadra para apoderarse de la ciudad y su cargamento de plata americana. El asalto fue un desastre absoluto: las defensas canarias, con el general Gutiérrez al mando y la ayuda decidida de la población civil, rechazaron el desembarco. En plena batalla, un disparo de metralla alcanzó a Nelson en el brazo derecho, que tuvo que serle amputado esa misma noche a bordo de su barco. Fue una de las pocas derrotas de su carrera y la que le costó el brazo.

El cañón que, según la tradición, disparó el proyectil se conserva y se llama "El Tigre", expuesto en el Museo Militar de Almeyda de la ciudad. Los tinerfeños lo lucen con orgullo: derrotaron al mayor almirante de la historia y le dejaron un recuerdo para toda la vida. La bandera de la Union Jack capturada aquella noche se conserva también en la ciudad.

La plaza de España y el centro

La Plaza de España es el centro neurálgico, junto al puerto, presidida por un gran lago artificial circular diseñado por los arquitectos suizos Herzog & de Meuron y el monumento a los Caídos. De aquí parte la calle Castillo, la principal arteria peatonal y comercial.

Cerca, la iglesia de la Concepción, con su torre de cinco cuerpos, el edificio más emblemático del casco antiguo, y el Mercado de Nuestra Señora de África, un mercado de estilo colonial con los mejores productos frescos.

El parque García Sanabria y el TEA

El Parque García Sanabria es el gran pulmón verde del centro: un jardín tropical exuberante, el mayor parque urbano de Canarias, con esculturas al aire libre, un reloj de flores y una vegetación espectacular. Perfecto para pasear a la sombra.

Muy cerca, el TEA (Tenerife Espacio de las Artes), obra de Herzog & de Meuron, alberga arte contemporáneo y la obra del pintor surrealista tinerfeño Óscar Domínguez.

La playa de Las Teresitas

A unos 8 kilómetros del centro (autobús o coche), la playa de Las Teresitas es la gran playa de Santa Cruz y una rareza: su arena dorada fue traída del desierto del Sáhara en los años sesenta, porque las playas naturales de la zona eran de arena negra volcánica. Un dique paralelo a la costa mantiene el agua tranquila.

Con las montañas de Anaga de fondo y el pueblo pesquero de San Andrés al lado (famoso por su pescado fresco), es una de las playas más bonitas de la isla y un plan perfecto para cerrar el día.

Comer en Santa Cruz

Cocina canaria y atlántica:

  • Papas arrugadas con mojo picón y de cilantro.
  • Pescado fresco: vieja sancochada, cherne, caballa.
  • Carne fiesta y conejo en salmorejo canario.
  • Gofio en múltiples formas.
  • De postre, quesillo y frangollo; y vinos de la DO Tacoronte-Acentejo.

San Andrés, junto a Las Teresitas, es la meca del pescado.

La Laguna: la joya a 15 minutos

No dejes Tenerife sin ver San Cristóbal de La Laguna, la antigua capital, a 15 minutos en tranvía. Su casco histórico, Patrimonio de la Humanidad, es el primer ejemplo de ciudad colonial no fortificada, cuyo trazado en cuadrícula sirvió de modelo para muchas ciudades de América. Calles rectas, casonas de colores con patios y balcones de tea, iglesias y un ambiente universitario. Si tienes que elegir entre profundizar en Santa Cruz o ver La Laguna, ve a La Laguna.

Cuándo ir

Clima de eterna primavera: temperaturas suaves y estables todo el año. Cualquier época es buena.

La gran cita es el Carnaval de Santa Cruz (febrero), considerado uno de los mejores del mundo junto al de Río, con la elección de la Reina, las murgas y una fiesta multitudinaria en la calle. Si viajas en esas fechas, reserva con mucha antelación.

Si te queda otro día

El Teide, el pico más alto de España, a una hora, con su parque nacional de paisaje lunar y el teleférico. El Macizo de Anaga, con su bosque de laurisilva prehistórico. Y los pueblos de La Orotava y Garachico, además de las playas del sur.