Durante décadas, Málaga fue solo el aeropuerto por el que se pasaba camino de Marbella o Nerja. Eso cambió: desde mediados de los 2000 la ciudad peatonalizó su centro, abrió una docena de museos y se convirtió por derecho propio en un destino de ciudad, no de paso.

Para un día es un destino cómodo: el centro histórico es pequeño y llano, la playa está a diez minutos andando, y todo lo importante cabe en un paseo. Si vienes en verano, la única variable a tener en cuenta es el calor de mediodía.

Empieza arriba: Gibralfaro y Alcazaba

Sube primero al castillo de Gibralfaro, en lo alto de la colina. Es la vista clásica de Málaga: el puerto, la catedral y la plaza de toros de La Malagueta vista desde arriba, con el ruedo perfectamente circular abajo. Se puede subir a pie por un camino empinado entre pinos (unos 25 minutos) o en el autobús 35 desde el centro.

Baja después a la Alcazaba, la fortaleza palaciega musulmana del siglo XI, conectada con el castillo por un pasaje amurallado llamado la Coracha. La Alcazaba es más pequeña que la Alhambra pero comparte su lógica: patios escalonados, arcos de herradura, albercas y una vegetación que refresca todo el recorrido. Hay entrada combinada para los dos monumentos, más barata que por separado.

Al pie de la Alcazaba está el teatro romano, del siglo I a. C. Se descubrió por casualidad en 1951, durante unas obras: había pasado siglos enterrado y luego oculto bajo la Casa de la Cultura, que hubo que demoler para recuperarlo. Se ve entero desde la calle sin pagar entrada.

Media mañana: la catedral manca

La catedral de Málaga es conocida como La Manquita —la mancacita— porque le falta la torre sur. Está inacabada desde el siglo XVIII: se quedaron sin fondos y las obras se detuvieron, dejando el muñón que hoy se ve.

La versión más repetida en la ciudad dice que el dinero destinado a terminarla se desvió para ayudar a la independencia de las colonias americanas, aunque los historiadores han encontrado más bien un problema clásico de presupuesto agotado. Sea como sea, la torre sigue sin construirse, y cada cierto tiempo se reabre el debate sobre si terminarla o dejarla como está, ya convertida en símbolo.

El interior tiene una sillería de coro con 40 figuras talladas por Pedro de Mena que es de lo mejor del barroco español. Y desde 2015 se pueden visitar las cubiertas, andando por encima de las bóvedas: es la visita más interesante del edificio.

La curiosidad: el nombre completo de Picasso

Málaga es la ciudad natal de Pablo Picasso, que nació en la Plaza de la Merced en 1881. Y aquí va el dato que suele arrancar sonrisas: su nombre de bautismo completo era

Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso.

Una ristra de santos y familiares, costumbre habitual en la Andalucía del XIX. Al final firmó su obra con el apellido menos común de los dos —el materno, de origen italiano—, en parte para distinguirse de su padre, que también era pintor, y en parte porque «Ruiz» le parecía demasiado corriente.

La casa donde nació se visita en la Plaza de la Merced, y el Museo Picasso Málaga, en el palacio de Buenavista, reúne más de 200 obras donadas por su familia. Si solo entras a un museo en todo el día, que sea este.

Mediodía: el centro peatonal

El corazón de Málaga es la calle Larios, una avenida de mármol totalmente peatonal que en Navidad se convierte en un espectáculo de luces que atrae visitantes de media Andalucía.

Alrededor está lo mejor para picar algo: la plaza de la Constitución, el Pasaje Chinitas y, sobre todo, las bodegas antiguas donde se sirve el vino dulce de Málaga directamente de la barrica, apuntando la cuenta con tiza en la barra de madera.

Para comer:

  • Espetos de sardinas, ensartadas en una caña y asadas en una barca con leña. Es el plato de Málaga y solo sabe bien junto al mar.
  • Fritura malagueña: boquerones, calamares y salmonetes.
  • Porra antequerana, más espesa que el salmorejo.
  • Ajoblanco en verano, con uvas.

El Mercado de Atarazanas merece una parada aunque no comas allí: la portada de mármol es la puerta original del astillero nazarí del siglo XIV, y la vidriera del fondo es preciosa.

Tarde: del puerto a la playa

El Muelle Uno transformó la relación de la ciudad con su puerto: un paseo con palmeras, tiendas y restaurantes, con el Centre Pompidou Málaga —el famoso cubo de colores— en un extremo.

Desde ahí se llega andando a La Malagueta, la playa urbana, y siguiendo el paseo marítimo hacia el este se alcanza Pedregalejo y El Palo, los antiguos barrios de pescadores donde están los mejores chiringuitos de espetos. Son unos 40 minutos andando o un trayecto corto en el autobús 11.

Si prefieres jardines, el Jardín Botánico La Concepción, a las afueras, es uno de los mejores jardines tropicales de Europa, pero necesita media tarde y coche o autobús.

Cómo moverte

  • El centro histórico se hace entero a pie y es llano.
  • El autobús 35 sube a Gibralfaro; el 11 va a los chiringuitos de El Palo.
  • El Cercanías C-1 conecta el aeropuerto con el centro en 12 minutos por poco dinero: mucho mejor que el taxi.
  • Málaga tiene metro, pero no pasa por los sitios turísticos.

Los errores típicos

Comer espetos en el centro. Se hacen en la arena, con leña, y el sitio para comerlos son los chiringuitos de la playa. En el centro los sirven, pero no es lo mismo.

Subir a Gibralfaro a las tres de la tarde en agosto. La cuesta es dura y no hay sombra continua. Hazlo a primera hora o al atardecer.

Reducir Málaga a escala de aeropuerto. Mucha gente aterriza y sale corriendo hacia la costa. Si vas a la Costa del Sol, dedícale al menos una jornada a la ciudad: tiene más museos por habitante que casi cualquier capital española de su tamaño.

Con un día más

Nerja y su Cueva, a una hora al este, con el Balcón de Europa asomado al mar. Ronda, a hora y media, con el Tajo y su puente. Y sobre todo el Caminito del Rey, la pasarela colgada en el desfiladero de los Gaitanes: se reserva online con antelación, se tarda unas tres horas en recorrerlo y es una de las excursiones más espectaculares que se pueden hacer desde Málaga.